Nota de Estrategia: La inversión diversificada y el horizonte temporal son clave

Diversificación y horizonte temporal, una vez más, son la clave de la inversión

En el corto/medio plazo, podemos vivir episodios de volatilidad en el plano geopolítico que en algunos casos pueden tornarse en factores positivos para el sentimiento inversor, como podría ser la firma en fase I del acuerdo comercial China/EEUU o la menor incertidumbre respecto al Brexit tras las elecciones en UK. Teniendo claro que no habrá remuneración al ahorro en euros en los próximos meses, y que el escenario económico que se plantea para 2020 es de crecimiento sostenido aunque moderado, es clave incorporar los activos de riesgo en nuestra estrategia de inversión como fuentes potenciales de rentabilidad. Para ello, confiar en la diversificación como elemento central de la inversión, así como ajustar nuestro perfil de riesgo y respetar el horizonte temporal de nuestras inversiones de medio/largo plazo sigue siendo esencial.

‘No dejes que los árboles te impidan ver el bosque’.

La percepción de la volatilidad del corto plazo es causa muchas veces de una inadecuada gestión de las emociones y por tanto, del riesgo inversor. El escenario actual y previsible para 2020 mantiene intacta la oportunidad de inversión en una gran variedad de activos, basándonos en valoraciones, escenarios de tipos aun muy bajos, y ciclo económico moderadamente positivo. Es necesaria una gestión activa de nuestras inversiones en busca de la rentabilidad potencial de los mercados, orientada al medio/largo plazo, y siempre ajustada al perfil de riesgo de cada inversor.

Rentabilidades notables en el año, fruto de un escenario solvente y falta de alternativa en tipos.

La evolución de los mercados en 2019 está siendo muy positiva, poniendo de manifiesto que el respeto al horizonte temporal, así como una adecuada diversificación, son factores clave en cualquier estrategia de inversión. Las bolsas siguen manteniendo sus soportes vía beneficios empresariales y valoración, con la bolsa americana marcando en 2019 nada menos que 22 máximos históricos, mientras que el Eurostoxx 50 se mantiene en zona de máximos anuales. 

En cuanto a la renta fija, se dejaron atrás los mínimos de TIR en los bonos de Gobierno, fruto de una mayor normalización de los mensajes desde el BCE y la Fed, dando mayor claridad a las futuras actuaciones en materia de tipos (pausa en la Fed, sin cambios en el BCE).  Los movimientos de corrección en la deuda han sido claros pero no dramáticos, dejando paso a nuevas compras en estos días centradas en el bono alemán.

Los activos españoles más volátiles en el corto plazo, pero con un buen comportamiento en 2019

Los activos españoles han registrado algo de volatilidad en el corto plazo, a la espera de la configuración del nuevo gobierno tras las elecciones. Sin embargo, conviene recordar que el Ibex, si bien se ha quedado atrás respecto a  otros índices europeos, mantiene una rentabilidad en el año superior al 8%, mientras que la prima de riesgo española, a pesar del repunte reciente (dirigido en buena parte por las compras en el bono alemán, no tanto por ventas en el español), se sitúa en niveles inferiores a los de verano, y muy por debajo del inicio del año.

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