¿Comprar en máximos es una mala idea?

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Cuando invertimos en renta variable existe un sesgo muy importante y extendido entre todos los participantes del mercado, profesiones y no profesionales, y es el miedo a comprar en máximos.

La “sabiduría popular” nos dice que comprar en máximos es absurdo, ya que “obviamente implica estar comprando caro”. Y nadie quiere comprar caro, siempre es más fácil presumir de comprar más abajo que los demás.

Sin embargo, al inferir que comprar en máximos es comprar caro, estamos cometiendo un error muy común, y es confundir el precio de algo con su valor. El nivel actual de las bolsas por sí mismo no dice nada, así como el valor de una compañía no depende solo del precio de su cotización. Para “decidir si una acción esta cara o barata” (respecto a su sector, a su historia…), se suelen utilizar unas “ratios” que sirven para relacionar el precio de las acciones con variables fundamentales del negocio de dicha compañía, por ejemplo el PER. Pero esto es otra historia diferente.

Para demostrar que la argumentación “comprar en máximos es absurdo, simplemente porque son máximos” carece de sentido, vamos a utilizar la larga historia que nos da el S&P 500 para, únicamente basando nuestra decisión de compra en si el mercado está en máximos o no, corroborar si existe alguna diferencia significativa en rentabilidad.

Para ponernos en situación, tomemos datos mensuales del S&P500 desde 1954 y analicemos el porcentaje de observaciones en las que el S&P 500 se encuentra en máximos históricos: un 25% de los datos corresponden al S&P50 en máximos históricos y el 75% restante están por debajo de máximos históricos del S&P500. Esto evidencia que estar en máximos es mucho más habitual de lo que pensamos: un 25% del tiempo este índice está en máximos.

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Fuente: Bloomberg

Se observa cómo históricamente no existe ninguna relación entre el nivel de compra con el retorno futuro obtenido, ni a 1 año ni a 3 ni a 5 años.

La conclusión final es que no se debería valorar una inversión en función únicamente del precio, ya que de este modo solo estamos viendo un parte muy pequeña del proceso que supone valorar si una inversión es buena o no. Y por otro lado, que si hablamos del S&P 500 en concreto, ante la duda, no vendas, y si no has invertido, hazlo, no mires el precio, porque a largo plazo siempre ganas, esté en máximos o no.

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